Puntos cruzados

Para realizar la mayor parte de los puntos de relieve tenemos que desplazar unos puntos sobre otros, cruzándolos por delante o detrás según la inclinación que deseemos.

Para hacer los cruces necesitamos una aguja auxiliar, aunque con un poco de practica, podremos cruzar dos puntos, uno punto sobre otro sin utilizar otra aguja extra.

El número de puntos que interviene en el cruce puede variar según el relieve que queramos realizar. A veces solo nos interesa que un punto vaya trazando una forma por la superficie de nuestra labor, entonces solo cruzamos un punto. Otras veces queremos formas mas complejas como cuerdas, ochos o panales entonces cruzamos un número de puntos mayor. 

La nitidez del cruce depende del numero de vueltas que tejamos entre cruce y cruce. Para que se vea bien hay que proporcionar el numero de puntos que se cruzan con el numero de vueltas, cuantos mas puntos intervengan en el cruce, más vueltas necesitamos entre cruce y cruce.

Otro punto a tener en cuenta es el tipo de relieve que vamos a realizar porque los puntos que crucemos no tienen por que ser iguales. Es decir, podemos cruzar puntos tejiendo a la vez una textura. El ejemplo mas sencillo es cuando trazamos un motivo en punto derecho sobre una superficie de punto revés (como es el caso del Arbol Arán). En este ejemplo se cruzan dos puntos, pero uno se teje de derecho y otro se teje de revés. 

Esta peculiaridad abre un amplio campo de posibilidades a la hora de diseñar nuestros propios motivos de relieve. ¡Curioseemos y juguemos!

Por último tenemos que tener en cuenta cómo tejemos los puntos en la vuelta siguiente. Lo habitual es tejer los puntos tal cual se muestran es decir, que si el punto que nos toca tejer, en la vuelta anterior (justo debajo de la aguja) se ve como un punto derecho, tejemos un punto derecho, mientras que si lo vemos como un punto revés, lo tejemos de revés. Esto es lo habitual, pero hay que asegurarse de que el esquema o las indicaciones no digan otra cosa.

Sea cual sea la cantidad de puntos que queramos cruzar, la técnica es la misma, sólo hay que tener en cuenta la inclinación que queremos para el cruce.

Inclinado hacia la izquierda

Cuando lleguemos al lugar en el que crucemos los puntos, pasamos a una aguja auxiliar los puntos que vamos a cruzar, los dejamos descansar delante de la labor y tejemos los puntos que se va a quedar debajo. Recuperamos los puntos de la aguja auxiliar y los tejemos como convenga. Los puntos de la aguja auxiliar marcan la dirección, están al principio del motivo pero se tejen al final.

Inclinado hacia la derecha


Cuando lleguemos al punto en el que queramos el cruce, pasamos a una aguja auxiliar los puntos que van a quedar debajo, los dejamos descansar detrás de la labor mientras tejemos los puntos que van a quedar encima. Recuperamos los puntos de la aguja auxiliar y los tejemos como indique el patrón. En este caso, los puntos que marcan la dirección son los que no apartamos a la aguja auxiliar ya que están al final del motivo pero los tejemos primero al apartar del camino los puntos que llevamos a la aguja auxiliar.

Cuando realicemos este tipo de relieves es importante que prestemos atención a las indicaciones tanto del tipo de inclinación del cruce como el tipo de puntos que intervienen en el mismo, ya que cualquier cambio puede modificar el aspecto de deseamos. Así que antes de nada miramos los símbolos o las indicaciones y hacemos una pequeña muestra para habituarnos al punto, y al mismo tiempo comprobar su tensión sobre todo si estamos creando nuestro propio diseño.

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