Anatomía de un triángulo

La figura del triángulo suele formar parte de patrones mas complejos, es muy raro encontrarlo como pieza simple mas allá del chal.

A la hora de tejerlo podemos escoger entre varias direcciones en las que formar el tejido es decir, que podemos empezar a construir el triangulo por uno de sus vértices, por uno de sus lados o desde el centro.

triangulo a
triangulo c
triangulo d

En la imagen puedes ver como en el triangulo número 1 enpezamos a tejer desde una esquina por lo que el lado «a» son las vueltas.

En el triangulo número 2, el lado «a» son los puntos con los que se empieza a tejer, es decir, que tejemos desde la base del triángulo.

En el triangulo número 3, el lado «a» son los puntos con los que terminamos el tejido. Comenzamos a tejer desde el vértice.

El triangulo número 4 se empieza por el centro y los lados «a» son los puntos con los que terminamos el tejido.

Básicamente para realizar un triángulo, con saber el ancho del lado base y la altura es suficiente ya que esas dos medidas son las que relacionan los puntos con las vueltas del tejido. Pero no siempre dispondremos de esos datos y seguro que alguna vez tendremos que calcular alguno de los dos. Así que, vamos ver la fórmula mágica que nos va ayudar en ese cálculo. No hay que utilizarla siempre, pero la tendremos a mano por si acaso…ya sabes junto a la diagonal del cuadrado y alguna más que veremos mas adelante.

Todo esto es para decirte ni mas ni menos que, cuando hacemos formas triangulares, la muestra de tensión es muy importante ya que el triangulo puede cambiar según la frecuencia en la que hagamos los menguados o aumentos.

¡Vamos a los casos prácticos!… ¿Estás preparada?… Pues no te pierdas el triangulo (1): de arriba a abajo o viceversa.

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